Cuando ocurre me siento de nuevo pequeña… Pequeña y atemorizada. Y me veo en aquella habitación llena de tantas cosas que en realidad no eran imprescindibles, sentada en ese trozo de suelo caro llorando, como lo hace una niña que tiene miedo de algo o de alguien.
Pero ahora hay algo diferente, algo más que antes era demasiado pequeña para sentir… Ahora existe humillación, vergüenza, desgracia e incluso la rabia es diferente. Pero sigo sentada en ese trozo de suelo, en esa misma habitación aunque no llorando por dolor sino por no poder hacer nada al respecto.
Aquella ilusión que guardaba, que con el tiempo todo iba a ser diferente, que sería capaz de enfrentarme y hacer que todo acabara… Esa ilusión se desvanece porque aunque pasen los años y yo sea diferente y yo me enfrente a todo lo que me atemorizaba y atemoriza como siempre soñé, aún así mi fantasma se hace más fuerte y sigue humillándome cada vez más aunque menos a menudo… Sé que algún día me libraré, pero no porque desaparezca, sino porque yo me aleje.
He tenido siempre tantas cosas… pero solo necesitaba una.
No hay comentarios:
Publicar un comentario