Hablando
contigo me parece que estés a mi lado o que vaya a verte dentro de una hora…
Siempre me parece que te tenga a un paso de mi no hogar… Siempre parece que en
días tristes como este, cuando quiera volver desesperadamente, voy a poder irme
con lo puesto y tenerte a un paso de distancia.
Porque me
parece que el tiempo allí se ha congelado sin mí. Que se ha congelado esperando
mi regreso y que ninguno de ustedes viviréis sin mí, que no me perderé nada
nuevo, nada importante, nada imprescindible…
Y lo cierto es
que estoy sola, sufriendo mi soledad, la añoranza, la cercanía, la familia, el
calor del hogar, la confianza, el amor, la ayuda… Y todo lo negativo que el día
a día siempre proporciona no importa ahora, solo quiero estar a tu lado,
abrazarte, besarte, cogerte de la mano mientras comemos, echarme encima de ti
sabiendo que es lo que más te gusta del mundo, pellizcarte en el culo e incluso
discutir contigo y llamarte de broma todas esas cosas…
Días como este
solo quiero volver a lo que tenía, con la experiencia de no tenerlo siempre
presente, porque te quiero, porque no puedo vivir sin ti, porque no puedo dejar
de pensar en cómo estarás, que harás, que pensarás, como te sentirás… Porque no
puedo dejar de echarte de menos y preguntarme si a ti te pasará lo mismo.
Porque no puedo ni imaginar que tu vida sin mí pudiera ser más fácil, que yo no
sea imprescindible, que respires tranquila con mi ausencia, con tu ignorancia…
Porque no puedo ni imaginar que no estés ni un segundo sin pensar en mí, porque
no puedo, porque necesito ser todo lo que tengas, todo lo que necesites, todo
lo que añores y todo por lo que vivas…
Porque te
quiero más que a nadie en el mundo, porque no hay palabras que describan
cuánto, cómo ni por qué… Porque 61 infinitos se quedan muchísimo más que
cortos…
No hay comentarios:
Publicar un comentario