Bienvenidos y muchas gracias

He aquí mis más recónditos pensamientos, esos que no suelen salir a la luz, esos que te corroen y que solo sacian expulsándolos, compartiéndolos aunque nadie los lea, aunque a nadie les interese. Porque todos necesitamos desahogarnos y, de paso, saber quienes se molestan en comprenderte, en escucharte y en consolarte en la medida de lo posible. Solo espero que quienes por casualidad caigan en las garras de este trocito de mi vida, pequeño pero intenso como el que más, sientan similitud con lo que me vuelve loca día tras día, para así no ser la única loca de este planeta.

sábado, 18 de agosto de 2012

CONTRARRELOJ


¿Qué haces cuando sabes que juegas contrarreloj? Hay aquellos que son capaces que poner su cara de felicidad y divertirse hasta que el tiempo se agota y se deprimen en la miseria… Y otros que por mucho que quieran disfrutar de los últimos momentos están en lo más profundo del pozo, y cuando se les acaba el tiempo se arrepienten de no haber sido capaz de disfrutar esos últimos minutos…

Pues yo no soy de las segundas… Y el solo hecho de pensar que el tiempo me pisa los talones, el solo hecho de pensar que cuando se acabe se acabó, el solo hecho de pensar que ese tiempo no se prolongará para toda mi vida, el solo hacho de sentir que lo que hagas o digas se marcado cómo lo último para siempre… Solo eso me deprime y me impide disfrutar de lo que me queda… Aunque lo intente desesperadamente…

Y a veces pienso si mi persona (por mucho que a veces mi autoestima no sea lo suficientemente alta) se merece jugar contrarreloj; si mi ser, se merece perder contra el tiempo, que siempre tiene la victoria; si yo, me merezco que jueguen conmigo de esta manera, que me use, que me expriman, depriman, consuman… Si yo merezco ser compartida… A veces pienso que no soy lo suficientemente buena como para que me quiera de verdad, solo a mí, para siempre…

Humillante amor…

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