Bienvenidos y muchas gracias

He aquí mis más recónditos pensamientos, esos que no suelen salir a la luz, esos que te corroen y que solo sacian expulsándolos, compartiéndolos aunque nadie los lea, aunque a nadie les interese. Porque todos necesitamos desahogarnos y, de paso, saber quienes se molestan en comprenderte, en escucharte y en consolarte en la medida de lo posible. Solo espero que quienes por casualidad caigan en las garras de este trocito de mi vida, pequeño pero intenso como el que más, sientan similitud con lo que me vuelve loca día tras día, para así no ser la única loca de este planeta.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

UNA BOLA NEGRA...

Esta soy yo… Alguien que busca felicidad, estabilidad, algo por lo que merezca la pena luchar y algo que me llene. Algo que sea más de lo que tengo, algo coherente que se mantenga a lo largo de mi vida, algo normal, algo…

Soy yo… Que busco pero no lo hago de la forma adecuada… Soy yo quien se hiere día tras día pensando que algo absurdo e inestable puede ser lo que estoy buscando, lo que busco desde hace tiempo… Me hago daño a mi misma, pensando que lo he encontrado, intentando convencerme de que lo tengo, de que esto va a llegar más lejos que lo anterior.

Y lo hago una y otra vez… Y no me he dado cuenta hasta ahora mismo que yo también soy la causante de no encontrarlo, de que no busco adecuadamente, de que mi impaciencia me hace una perdedora… Perdedora de mi propia meta, de mi propio propósito, de mi deseo… Perdedora dentro de mi propia vida.

Y me hacen daño, y los he culpado de mi propia falta… Me hacen daño porque yo me hago daño… ¡Yo! Dentro de mí hay algo que no me deja disfrutar de lo que tengo ahora, del día a día. Algo dentro de mi no me deja ser completamente independiente… Y si pudiera arrancarlo, Dios por testigo que lo haría, sin dudarlo… Lo haría para ser feliz, para no preocuparme más allá de lo que debería hacerlo…

Y tenía y tengo miedo de que un día, dentro de unos años, esté sola… Me vea rodeada de felices amigos y conocidos viviendo la vida que yo deseo. Y por mucho que intente convencerme de que esa es una vida como otra cualquiera, para mí no tiene sentido… Y por mucho que intente convencerme de que aún así no estaré nunca sola, al final del día, llegaré a casa y nadie estará esperándome, llegaré a casa y nada más… Y mi vida estará incompleta y será fría y amarga…

Y todo es mi impaciencia e inseguridad… ¡Todo es eso! Que no dan a valer al resto de mis cualidades… Que no me dejan pensar que soy guapa, joven, lista, independiente, llena de vida y con toda esta por delante… Algo dentro que no me deja pensar que tengo plenitud de tiempo… Y no me deja coger el camino adecuado hacia lo que busco. Y no me deja hacer algo diferente a lo que hago, algo que merezca la pena, por mí, por mi vida, por mi felicidad, por mi futuro…

¡Siempre he sido yo! Ciega desde el principio… Quitándole valor a lo que soy y a lo que consigo día tras día. Creyendo que lo fácil es lo mejor, dándolo todo por cualquiera en todo momento, dando más de lo que recibo, dejando que hagan de mí una marioneta y creyendo que controlo todo lo que pasa… Pero sin embargo, es algo dentro de mí lo que me controla.

Yo… Estúpida e inocente de mí… Y ahora ¿qué debería hacer? Salir ahí afuera, dejar esto a un lado, sonreír, pasarlo bien y decirle a cada capullo “¡NO!”… Y decirle a cada uno de ellos que yo soy más de lo que nunca pudieron esperar. Decirles que yo no soy la ganadora de toda la historia, que son ellos, que están llenos de suerte. Suerte de haberse topado en sus vidas con alguien increíble, conmigo. Que no me merecen, que no se aprovecharán de mí, que soy fuerte, que yo merezco algo más que ellos…. Que merezco alguien que no me haga daño, alguien que de verdad me quiera, alguien que sea inconsciente de esta puta locura polígama social. Alguien que cuando ama, sepa que ama de verdad… Alguien que sepa lo que busca y lo que quiere… Alguien que luche por mí…

Y debería de hacer eso… Salir de este oscuro y solitario lugar… Salir y hacerme valer hasta que un día, solo uno de ellos persista desde el principio. Eso es lo que debería hacer…

Sin embargo, voy a quedarme en este solitario y oscuro lugar, a espera de nada más de lo que tengo… Voy a quedarme y a ser impaciente y estúpida, a tirar por tierra mis propósitos y a reírme de mí misma y mi futuro. Voy a quedarme, porque de cualquier manera, cuando llego a casa, estoy sola…

Pero a pesar de todo no quiero dejar de creer que algún día lo tendré, que simplemente existe. Sería tan fácil… Pero no puedo dejar de creerlo. Porque si así fuera… ¿Qué sentido tendría todo? ¿Qué sentido tendría mi vida?

Y me escondo de toda la realidad, me escondo de mí misma… ¡Me escondo! Como una niña cuando juega inocente… Me escondo tras la primera persona que veo, tras la primera persona que me da su mano… ¡Me escondo! Y lo hago porque es lo que siempre he hecho, porque no sé cómo hacerlo…

Y me doy cuenta que no quiero crecer, que no quiero afrontar todo lo que viene, que no quiero más presión de la que tengo ¡Que no sé si soy capaz de más! Que no veo mi vida dentro de unos años… Que no sé dónde estaré, qué haré y con quién lo compartiré… Que no veo nada más allá de la soledad, del aburrido día a día, que no veo nada… Que veo solo una gran bola negra… Negra y profunda, que te absorbe… Una bola negra que lo coge todo de mí… Una bola negra que me ahoga, me presiona, me pone contrarreloj.

Y así empieza todo de nuevo…

No hay comentarios:

Publicar un comentario