Bienvenidos y muchas gracias

He aquí mis más recónditos pensamientos, esos que no suelen salir a la luz, esos que te corroen y que solo sacian expulsándolos, compartiéndolos aunque nadie los lea, aunque a nadie les interese. Porque todos necesitamos desahogarnos y, de paso, saber quienes se molestan en comprenderte, en escucharte y en consolarte en la medida de lo posible. Solo espero que quienes por casualidad caigan en las garras de este trocito de mi vida, pequeño pero intenso como el que más, sientan similitud con lo que me vuelve loca día tras día, para así no ser la única loca de este planeta.

lunes, 3 de septiembre de 2012

NADA DE DESPEDIDAS


He estado intentando evitar este momento. No quería escribir nada, me lo prometí a mí misma… No quería escribir una despedida… No quería escribir para no ver el final, porque no hay un final, no al menos para mí… No quería llorar ni sentirme sola de nuevo. No quería empezar de nuevo con el dolor, pero está claro que no puedo evitarlo…

Y lo irónico es que la tecnología es la que me ha impulsado a hacerlo… Descubriendo que desde mi móvil puedo escribir entradas, descubriendo que esté donde esté, vaya a donde vaya, puedo desahogarme sin preocupaciones… Así que ahora estoy gastando la pantalla de mi móvil en busca de respuestas, buscando cómo encaminar mi vida sola de nuevo…

¡Lo veía tan lejos! Inocente de mí… Creía que nunca iba a suceder, pero de un día a otro ya no estás aquí… Y solo he podido disfrutar de ti tan poco tiempo… Y ahora me levanto en mi estrecha y dolorosa cama, sola… Ahora ya nunca más me llegaré a verte antes de trabajar, con la excusa mala de tomarme un café (que sabes que no me gustan). Ahora nunca más voy a salir a mi terraza con el propósito de verte, ya no me hace falta mirar hacia ese lado nunca más… Ahora ya no puedo escribirte sabiendo que te tengo cerca y que si lo necesito salgo corriendo un segundo… Ahora cuando termine de trabajar no voy a esperarte sentada interminables horas (tengo que admitir que me encantaba pelear contigo sobre eso), ahora no voy a subir al baño a darte un beso a escondidas. Ahora no vuelvo a casa contigo, ahora no pelearemos por salir o ir a casa, por dormir en mi cama o en la tuya, por cualquier cosa, porque llegas tarde… Ahora no saldré corriendo hacia tu casa en medio de la noche, ahora no vendrás a la mía a las tantas, ahora no te abrazaré cada día, ahora no puedo sentir cuando me tocas con esas manos… Ahora no puedo pedirte un abrazo cada vez que lo necesite… Ahora no siento tu olor. Ahora no me tranquilizas cuando estoy nerviosa… ¡Ahora estás lejos! Ahora no podremos disfrutar de esos pocos días libres juntos, ahora ya no puedo gastar cada segundo de mi tiempo libre contigo y estoy un poco perdida… ¡ahora ya nada!

Y solo quiero tener alguien en quién poder confiar, a quien poder hablarle cuando termine cada día, con quien vivir feliz, con quien discutir y reconciliarme en un segundo, con quien poder hacer de todo sin ser juzgada, quien me cuide y se preocupe por mí. Ahora sé que quiero llegar a mi casa, con él… Llegar del colegio en el que trabaje y ser feliz. Y formar una familia y vivir mi vida, nuestra vida juntos…

No hay comentarios:

Publicar un comentario