Siento como
pequeños detalles diarios me transportan constantemente a momentos que viví
durante ese espléndido año. Intento sobrellevar el día a día, pero aún así,
todavía me cuesta acostumbrarme a no tener más aquello que un día fue mío... Es
triste, me faltan tantas cosas... Y añoro todas las demás.
Y pienso
"quizás desligarse de toda raíz que me lleve hasta aquello sea lo
mejor" y ahí se queda, es algo que mi cabeza cataloga como impensable. Me
llevo tatas cosas, tanta gente, tantas experiencias, tantos recuerdos, tantos
momentos... No puedo borrarlos, ¡no quiero!
Estaba llena
de mucha vida, cada segundo del día completamente aprovechado, cada momento
vivido al máximo, cada decisión propia... A veces cansada pero siempre
orgullosa de lo que conseguía día tras día.
Cierro los
ojos y visualizo momentos, duermo y sueño con ellos, escucho música y me
recuerda tantas cosas. Fotos, palabras, frases, olores, flashes... ¡Dios!
A veces pienso
"quizás nunca debí de dar aquel paso", pero justo después me digo
"Ha sido algo imprescindible". Depende del día, me quedo con una de
las dos frases, aunque la mayoría de las veces solo dejo de pensar. Es lo más
fácil...
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