Bienvenidos y muchas gracias

He aquí mis más recónditos pensamientos, esos que no suelen salir a la luz, esos que te corroen y que solo sacian expulsándolos, compartiéndolos aunque nadie los lea, aunque a nadie les interese. Porque todos necesitamos desahogarnos y, de paso, saber quienes se molestan en comprenderte, en escucharte y en consolarte en la medida de lo posible. Solo espero que quienes por casualidad caigan en las garras de este trocito de mi vida, pequeño pero intenso como el que más, sientan similitud con lo que me vuelve loca día tras día, para así no ser la única loca de este planeta.

miércoles, 29 de abril de 2015

Me perdí tantas cosas de tu vida,
tu radiante sonrisa, el brillo en tus ojos,
tus besos y abrazos sinceros,
tu entrega total e incondicional,
me perdí tu esencia,
no estuve allí para disfrutar de ti,
pero ella si...
Ella te acompañó en tus buenos y malos momentos,
ella estuvo a tu lado hasta el final.
Y ahora cuando veo esos inolvidables recuerdos que nunca fueron míos,
me siento inferior,
menos guapa, menos inteligente, menos capaz.
Siento que me perdí tu mejor momento,
siento que cuando me miras esperas mucho más,
que añoras algo que me supera,
siento que nunca volverás a ser el inocente y feliz hombre que eras,
que ese gran tozo de tu ser se escondió por el camino, para siempre,
siento que nunca podrás dar lo que una vez ya diste,
siento que nunca serás verdaderamente mío,
que esa herida tuya, me pasará su gran factura.

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