A veces no existen las palabras para expresar lo que sientes, Todo es más intenso de lo que puedas decir, más bonito de cómo pueda sonar y sólo comprensible y emotivo para aquellos que alguna vez hayan tenido una experiencia o sentimiento semejante.
El hecho de que esto me haya ocurrido me hace pensar que soy afortunada, porque piensas que nadie experimentó lo que tú estás experimentando. Pero este hecho también me hace pensar que si me ha ocurrido a mí ¿Por qué no a otras muchas personas y en otras muchas ocasiones? Si esto es así, solo puedo sentirme decepcionada por no ser la única en sentirlo y alegre por saber que hay otras personas tan felices cómo yo.
Las hay, efectivamente las hay, y gracias a Dios son tan importantes en mi vida como mi propia vida. Qué mejor que amar a las personas que tienen algo o mucho en común contigo, que te entienden, que comparten tus sentimientos, tus sueños e incluso tus sufrimientos, que mejor que amarlas con todo tu corazón, que mejor que amar a los que te aman.
Espero con todo mí ser que esto que nos ocurre dure por siempre, porque es precioso, intenso, inigualable e irresistible, que nada se lo lleve de nuestro lado, porque lo siento como una necesidad que no se despega de mi cabeza ni de mi cuerpo. Una necesidad que me corroe si desaparece…
Quiero creer y voy a seguir creyendo que solo nosotros experimentamos lo que nos ocurre, que este sentimiento es compartido pero único para nosotros, porque así la vida me da derecho a creerme más feliz que muchos y a disfrutar más que nadie en vuestra compañía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario