Bienvenidos y muchas gracias

He aquí mis más recónditos pensamientos, esos que no suelen salir a la luz, esos que te corroen y que solo sacian expulsándolos, compartiéndolos aunque nadie los lea, aunque a nadie les interese. Porque todos necesitamos desahogarnos y, de paso, saber quienes se molestan en comprenderte, en escucharte y en consolarte en la medida de lo posible. Solo espero que quienes por casualidad caigan en las garras de este trocito de mi vida, pequeño pero intenso como el que más, sientan similitud con lo que me vuelve loca día tras día, para así no ser la única loca de este planeta.

viernes, 18 de febrero de 2011

LOS RECUERDOS ME AHOGAN


Cerrar los ojos y recordar. Recordar cómo era todo aquello que te rodeaba, recordar cada sencillo detalle, cada color… Y ver cómo las ráfagas de aquellos momentos pasan por tu cabeza. Y si aprietas un poco más los ojos puedes hasta llegar a oler el ambiente de aquel lugar e incluso a sentir lo que allí sentías. Y vuelven a pasar momentos, personas… Y con los ojos cerrados andas recorriendo ese pasillo, entrando en esas habitaciones y alargando los brazos para tocar todo lo que añoras... Pero de repente tu mano se cierra y no siente más que aire, aire y tu propia piel… y entonces muy poco a poco y rescatando todo lo que puedes vas abriendo los ojos sin ver lo que tienes a tu alrededor, sin ver nada porque todavía tu cabeza no está en el lugar donde se encuentra tu cuerpo… Pero poco a poco regresa a esta realidad y entonces es cuando empiezas a oler a tabaco, a sentir lo que te está matando, y a ver como todo lo que hay a tu alrededor se vuelve viejo y roído, si es que ya no lo está…

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