Bienvenidos y muchas gracias

He aquí mis más recónditos pensamientos, esos que no suelen salir a la luz, esos que te corroen y que solo sacian expulsándolos, compartiéndolos aunque nadie los lea, aunque a nadie les interese. Porque todos necesitamos desahogarnos y, de paso, saber quienes se molestan en comprenderte, en escucharte y en consolarte en la medida de lo posible. Solo espero que quienes por casualidad caigan en las garras de este trocito de mi vida, pequeño pero intenso como el que más, sientan similitud con lo que me vuelve loca día tras día, para así no ser la única loca de este planeta.

domingo, 4 de diciembre de 2011

AMIGAS

A veces me siento sola, demasiado sola. Y siento un vacio enorme en mí, siento que no merece la pena hacer nada por la vida ni por nadie, que al fin y al cabo, por mucho que mejoren las cosas, volverán a su sitio y yo volveré a sentirme sola de nuevo, que la gente va y viene, igual que los momentos y los sentimientos. Pero igual que todo, este pesimismo, como estado de ánimo o filosofía de vida, me viene y me va.

A lo largo de los años me he dado cuenta de cómo es la vida realmente. Me he dado cuenta de muchas cosas y ya no apuesto por nada más que por mí y mis posibilidades. Pero a lo largo de estos años se ha forjado algo entre nosotras, algo grande y fuerte. Hemos creado día a día una amistad por la que sí apostaría muchas cosas, y dejaría otras tantas atrás.

Y es cierto que me sigo sintiendo sola y que a veces no quiero nada con el mundo exterior, pero sé que tú estás ahí y mi soledad disminuye un poco. Y me siento afortunada de tener a alguien a mi lado, que me quiera y se preocupe por mi insignificante vida. Me reconforta y me alivia el saber que me atenderás a deshoras cuando lo necesite, que me consolarás cuando mi depresión alcance extremos inigualables, que me comprendes aún sin estar de acuerdo conmigo, que escucharé la palabra o el silencio apropiado, que mis más recónditos sentimientos son leídos por ti, que con una simple mirada nos entendemos y que me animarás en todo momento. Me siento bien al saber que me quieres por como soy y no por lo que soy, que me quieres con lo que tengo y lo que siento. Me siento afortunada de tener a alguien como tú a mi lado. Y cada día soy más consciente de la necesidad de ti.

Dios sabe que muchos han venido y se han ido, que han pasado miles de cosas desde que nos conocimos, que nos han fallado y que quizás hayamos fallado nosotras también. Dios sabe que uno de mis pilares tuvo que derrumbarse para que el tuyo se construyera aún más fuerte y grande, pero hoy por hoy volvería a vivir esa decepción para tener lo que tengo ahora, a ti. A ti en toda tu esencia. A ti para lo bueno y para lo malo.

Me encontraste un día cualquiera y me tendiste la mano. Y desde entonces no has dejado de salvarme cada vez que lo necesitaba. No has dejado de salvarme aún siendo yo inconsciente de lo que hacías. Y para mí es más que importante y honorífico que estés ahí para lo malo. Siempre. Que sufras porque yo sufro y que me des todo lo que me das. Para mí es increíble pensar que alguien puede estar a tu lado para las pesadillas antes que para los sueños. Y por eso y mucho más, gracias.

Quizás nunca te lo hice saber, pero cuando me siento sola e infeliz pienso en ti. Pienso en que tú estás a mi lado y eso me anima. No sabes cuánto. Me anima el saber que vas a decirme lo que piensas sin tapujos, que en definitiva, vas a comportarte como lo que eres, una amiga.

Probablemente esta no sea una típica felicitación de cumpleaños o probablemente no lo que esperabas, pero es lo que yo sé hacer y lo que siento de verdad. No quiero que cumplas años sin mí al tu lado, ni si quiera cumplirlos yo. Quiero ser a quien confíes tus dudas, tus problemas, tus inseguridades y con quien compartas tus malos y buenos momentos.

Ciertamente empiezo a odiar la frase “te quiero”. Todos usan la misma expresión y la mayoría la usan incorrectamente, la ensucian, mienten al deirla. Me encantaría inventarme una nueva palabra para definir este incondicional cariño, amor, o como bien quieras llamarlo... Le he dado mil vueltas, y ¿sabes qué? Que desde hace poco la he tenido como una estúpida delante mía, esperando a ser encontrada… “Dance as if nobody saw you” o “…as if only I saw you” porque contigo soy yo misma, porque contigo no puedo ni quiero esconderme.

1 comentario:

  1. :( oih! Ya te echo de menos... mirame! releyendo entradas antiguas... Recordando... TQ!!

    ResponderEliminar