Me arrepiento de muchas cosas en mi vida, más de las que desearía y quizás menos de las que otra persona pueda arrepentirse. Me arrepiento y por fin me siento en el otro lado. Por fin soy yo la que advierte, la que observa desde fuera y predice, la que avisa, la que se preocupa…
Le quiero y lo siento muy adentro, no sé de qué manera pero le quiero tanto que no puedo dejar de preocuparme, observar, preocuparme, advertir y preocuparme de nuevo…
No quiero que cometa el mismo error que yo cometí, el mismo en el que no puedo pensar, el mismo en el que tan mal se pasa… No quiero que cometa el mismo error, no quiero verle de nuevo como aquella vez, o al menos no de una manera parecida…
Sé que dice que es consciente de lo que pasa, que dice que controla sus sentimientos, que a simple vista parece que está seguro de lo que hace, que no será más de lo que es… Pero también sé que a pesar de todo lo que diga, haga o parezca, esta historia irá más allá y yo no podré remediarlo, eso es lo peor, que yo no podré hacer nada… Que sufrirá y lo sé, que sufrirá y no puedo pararlo, que sufrirá y yo estaré a su lado para intentar consolar… Sé que sufrirá y nunca he querido con tanto ímpetu que no ocurra, eso es lo que sé… Y no sé por qué.
¡Existe tanto parecido! estoy anonadada… Y empiezo a pensar si será verdad que buscamos para el futuro lo que tenemos en el presente… Pero a la vez no quiero pensarlo, solo quiero que sea consciente de donde se mete, de lo que hace y a la vez siento celos porque yo no formo parte de esa ridícula, trágica y liosa historia…
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