Bienvenidos y muchas gracias

He aquí mis más recónditos pensamientos, esos que no suelen salir a la luz, esos que te corroen y que solo sacian expulsándolos, compartiéndolos aunque nadie los lea, aunque a nadie les interese. Porque todos necesitamos desahogarnos y, de paso, saber quienes se molestan en comprenderte, en escucharte y en consolarte en la medida de lo posible. Solo espero que quienes por casualidad caigan en las garras de este trocito de mi vida, pequeño pero intenso como el que más, sientan similitud con lo que me vuelve loca día tras día, para así no ser la única loca de este planeta.

sábado, 10 de marzo de 2012

DOS POLOS...

A veces me siento la mujer más guapa del mundo. Siento que puedo con todo y con todos. A veces me gusto tanto que ni yo misma soy consciente. Tanto que lo daría todo por mí. A veces me como el mundo con una sola mirada y me siento genial.

Y a veces me siento la mujer más desgraciada del mundo, con ningún encanto ni sexualidad femenina. A veces me odio a mi misma por no ser de otra manera. A veces me torturo con todos mis complejos. A veces deseo no existir y me aseguro que es imposible que a un hombre pueda llegar a gustarle mi cuerpo.

Pero lo cierto es que la real es la que no lleva maquillaje, la que se deja los pelos a su aire y viste como le apetece cuando le apetece. La verdadera es la que no le importa lo que piensen de su aspecto y de su forma de ser. La que ignora las críticas, se siente mejor con los piropos y le gustan los hombres que no miran la belleza externa. La que desea poder ser más femenina a veces porque tiene momentos de bajona. La que necesita escuchar que es perfecta para alguien. La que ama a aquellos que odian la falsedad de las chicas delgadas, pintadas y con pelo largo que se llevan delante de un espejo la mitad de su vida y se llenan la boca de palabras insípidas, vacías y superficiales.

Y lo cierto es que a veces no pienso en ello. Y que últimamente me pregunto porque no estoy interesada como antes.

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