Yo pensaba que él había cogido el
chocolate que yo quería comerme en la cama… Yo lo vi cogerlo y subirlo por las
escaleras, es más, yo le proseguía y veía cómo sostenía la chocolatina en su
mano…
Y
cuando llegamos arriba me acerqué a la ventana donde él suele poner todas las
cosas y no estaba… Entonces me giré a exigirle mi chocolate. Y levantando las
manos en señal de inocencia me dijo: “búscalo…”
Me
acerque y le palpé los bolsillos, inocente de mí… Entonces él me miró fijamente
y me dijo “Así no se busca… ¿Quieres que te enseñe?” Y yo, para no tentar la
suerte, simplemente asentí con mi cabeza…
Y
así él me dio la vuelta, me cogió de las muñecas y me puso las manos contra la
pared, como si de una redada ser tratara… Y empezó a palparme el cuello,
bajando poco a poco… La espalda, el costado, las piernas… De nuevo el costado,
el trasero, el interior de las piernas hacia arriba… Y el vientre, los hombros,
los brazos, el cabello… Y se acerca a mí, pegando su cuerpo al mío, y siento su
excitación… Y me susurra al oído “no lo encuentro”, dejando una cosquilla de
placer mientras busca en mis pechos. Y entonces roza sus labios con los míos,
dejando una horrible tentación… Y de nuevo toca mi cuerpo con sus cálidas manos,
y buscan en el único sitio que dejaron intacto antes… E introduces sus dedos,
moviéndolos en círculos, pero no encuentra nada…
De
repente su cuerpo deja de tocar el mío, su calor se queda en todo mi cuerpo y
mi pasión incrementa… Me da la vuelta de un tirón, me pone contra la pared y me
levanta los brazos… Los sostiene contra la pared por las muñecas fuertemente,
para que no pueda escaparme, aunque tampoco es que tenga alguna mínima
intención de hacerlo… Acerca su boca a mi cuello, pasa por mi oído, por mis pechos,
por mi boca… Pero ya no puedo aguantarme más, no puedo ni un segundo…
Y
de un tirón mis muñecas se deshacen de sus fuertes manos, y lo empujo hasta que
cae tendido en la cama… Y haya voy detrás, despacio, cuidadosa, apoyando mis
rodillas y mis manos, encima de él pero sin tocar un centímetro de su cuerpo,
cómo un tigre cuidadoso y ágil. Acerco mis labios a su cuello, le pregunto al
oído “¿Tienes el chocolate?”, asiente con la cabeza…
Y le quito la
parte de arriba… Y le busco por su pelo, su cuello y bajo lentamente a sus
brazos, su torso, y llegamos a sus musculosas piernas, hacia abajo y hacia
arriba por el interior… Y de nuevo mis labios suben a los suyos, besan poco a
poco cada centímetro de su boca, cosquilleo, un pequeño mordisco, un pequeño
beso y otro pequeño y cariñoso mordisco… Y le beso su cuello y bajo poco a
poco, besando como si de su boca se tratara, como si estuviera saboreando lo
más increíble del mundo... Bajo a su pecho, su ombligo y sigo bajando… Y mi
boca topa con su pantalón… Y se lo desabrocho despacio, mientras con la otra
mano acaricio todo su cuerpo, cómo sé que le encanta, y gime de placer… Pero
cómo me gusta que disfrute de esa manera, cómo me gusta verlo con esos ojos
cerrados y esa boca entreabierta, cómo me gusta que sea yo la que lo haga
sentir así…
Y necesito ayuda para deshacerle
del pantalón, pero no se queja en absoluto… Y entonces mis labios rozan hasta
donde su ropa interior les permiten… Y de un bocado le levanto el filo de los
bóxers, y lo suelto, y suena cómo un latigazo, y se excita… Entonces no puedo
más, respiro cerca de su sexo, sin tocarlo, y noto su calor, noto toda su
excitación… Y muerdo la piel cerca de él… Y se mueve impaciente de placer,
deseando que mi boca toque su sexo… Y mi lengua lo roza despacio, mientras mis
manos acarician y aprietan su torso… Y con mi boca le bajo la ropa interior y
nos deshacemos de todo… Me deshago de todo lo que llevo…
Y ahora mis pechos acarician su
cuerpo, y sigo sin encontrar la chocolatina… Y mis pechos rozan su sexo, y se
excita, y voy bajando, rozando todo mi cuerpo por el suyo… Hasta que mi boca
besa su sexo, despacio, queriendo parecer paciente… Hasta que agarra mi pelo y
me conduce hacia lo inevitable, pero peleamos… El empuja hacia abajo y yo hacia
arriba, y juego con él, con su deseo, con su pasión, y le encanta… Y finalmente
le concedo lo que quiere, lo que quiero… Y ya nos olvidamos del chocolate…
Ahora, él es mi chocolate…
Y me empuja hacia un lado, me
empuja y se echa encima de mí, me besa por todas partes, me muerde, me aprieta…
Cierro los ojos de placer, gimo, me retuerzo… Y me sigue besando y tocando,
susurrando y adorando… Baja su boca, pero no juega demasiado… Ya hemos jugado
demasiado… Vuelve arriba y me abraza, me vuelve a besar, morder… Y respira
excitado en mi cuello, mi oído… Y no puedo abrir los ojos, algo los mantiene
cerrados, y gimo, y me encanta… Y me
intenta penetrar, me quejo de dolor pero me gusta, lo vuelve a intentar y de
nuevo me quejo, nos miramos y lo empujo de nuevo hacia mí… Y me penetra
fuertemente, y nos quedamos un segundo quietos, unidos… Y lo hacemos cómo
locos… Y nos miramos fijamente… Y lo hacemos cómo dos locos que acaban de
descubrir algo nuevo… Lo hacemos hasta corrernos… Lo hacemos y acabamos
exhaustos, completamente exhaustos…
Y parece que hemos corrido
durante horas, parece que nos quedamos sin aire… Y estamos tendidos cada uno en
un lado de la cama, mirando hacia el techo, unidos por las manos, exhaustos… Pero nos pegamos de nuevo. Nos pegamos porque
no podemos separarnos… Él tendido boca arriba y yo echada en su pecho, cogiendo
bocanadas de aire desesperadamente… Nos quedamos así hasta que tenemos fuerza
de decir algo… Nos quedamos así hasta que empieza a acariciar mi espalda y yo
su cabello… Nos quedamos así hasta que caemos dormidos…
uo uo uooo
ResponderEliminarfantasia? deseo? realidad?? sea lo que sea... por que no lo subes a nuestro blog tb? ;)
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