En estos días
soy más sincera de lo que lo he sido nunca antes. En estos días mi boca no puede retener las verdades, los
pensamientos de mi cabeza… Sin embargo, en estos días siento que no digo nada,
siento que lo que mi boca suelta no llega a ningún sitio, que no sirve para
nada… Siento que se quedan muchas cosas atrás… Y es que mi cabeza, en estos
días, no deja de dar vueltas, no deja de torturarme, no deja de fabricar nuevos
pensamientos… En estos días digo más de lo que nunca fui capaz y a la vez no digo
nada, ni si quiera la mitad de lo que mi mente contiene… Y siento impotencia,
demasiada impotencia… Y me siento frágil, tanto que siento el fino hilo que une
la cordura de la locura…
Bienvenidos y muchas gracias
He aquí mis más recónditos pensamientos, esos que no suelen salir a la luz, esos que te corroen y que solo sacian expulsándolos, compartiéndolos aunque nadie los lea, aunque a nadie les interese. Porque todos necesitamos desahogarnos y, de paso, saber quienes se molestan en comprenderte, en escucharte y en consolarte en la medida de lo posible. Solo espero que quienes por casualidad caigan en las garras de este trocito de mi vida, pequeño pero intenso como el que más, sientan similitud con lo que me vuelve loca día tras día, para así no ser la única loca de este planeta.
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