No sé cómo una
persona comienza a ver y aceptar que no se encuentra bien, no sé que hay que
decir ni cómo reaccionar... No sé cómo alguien debe pedir ayuda, pero sé cuando
la necesito, ahora... Porque mi mente y mi cuerpo no pueden más...
Yo me siento
triste, desilusionada, decepcionada, distraída, apática, insensible,
desgarrada, desmoronada, desmontada, inútil, prescindible, dispensable, incapaz...
Siento que no tengo nada que hacer aquí, que si un día cualquiera yo
desapareciera de la faz de la tierra no me importaría dejar de sufrir, que
llorarían a mi cuerpo hasta que al día siguiente la ahogante vida requiera de
ellos de nuevo...
Cuando estoy
sola quiero rodearme de gente, cuando estoy rodeada quiero la soledad... Tengo
sueño pero no puedo dormir, tengo hambre pero no se me apetece nada, siento frío y quiero sentir calor, pero entonces quiero algo de aire fresco... Suelo
relajarme escuchando música, pero no paso del tercer segundo de cada canción,
quiero hacer cosas pero no me satisface nada, quiero darme placer pero no
siento ganas, quiero vivir pero no tengo fuerzas...
Siempre me
consideré una persona sencilla, linda por fuera y bonita por dentro, generosa, consciente,
amable, cabezona, responsable, imprevisible, obsesiva, sincera y mentirosa, maniática,
ordenada y protestona. Siempre estuve orgullosa aunque un poco acomplejada de
que mi atención fuera llamada por lo que soy y no por lo que se ve de mí a
simple vista... Siempre fui segura en todo... ¡Todo! Segura, abierta, sonriente,
feliz pensando en infelicidad y siempre tuve lo que quise...
Y ahora me
siento fea, odiable, horrenda, despreciable, gorda, mentirosa, fracasada, dispensable,
prescindible... No sé lo que quiero, lo que hice ni porque si quiera lo hice...
No sé si quiero seguir con mi vida en ese camino o abrir uno nuevo, si dejarlo
aquí o avanzar... No tengo ilusión por empezar ni seguir... No tengo ilusión
por vivir ni esperanza por una vida mejor... Y todos aquellos monstruos maniáticos
incontrolables, con los que combato diariamente y combatiré siempre, se pronuncian
más que nunca en mi persona y no puedo hacerlos desaparecer, ¡¡¡¡¡¡No
puedo!!!!!! Echo la culpa al estrés, el estado anímico, la inseguridad, la
falta de aprecios, la inexistencia de futuro próximo... Pero solo soy yo, es mi
mente... Mi mente que se está volviendo loca del todo...
Siento
pena.... Mucha pena por mi misma y por pensar que una vida tan buena como la
que era mía pueda llegar a un ahora tan desalentador... Siento pena por ser
como estoy y sentir lo que siento... Siento pena de mí... Y eso es algo
penoso...
No hay comentarios:
Publicar un comentario