Bienvenidos y muchas gracias

He aquí mis más recónditos pensamientos, esos que no suelen salir a la luz, esos que te corroen y que solo sacian expulsándolos, compartiéndolos aunque nadie los lea, aunque a nadie les interese. Porque todos necesitamos desahogarnos y, de paso, saber quienes se molestan en comprenderte, en escucharte y en consolarte en la medida de lo posible. Solo espero que quienes por casualidad caigan en las garras de este trocito de mi vida, pequeño pero intenso como el que más, sientan similitud con lo que me vuelve loca día tras día, para así no ser la única loca de este planeta.

jueves, 6 de marzo de 2014

Sin rumbo

Mirando cómo pasan las horas, lamentando el no hacer nada. Ganas de mover, flojera permanente. Vueltas de cabeza, música llena de sentido. Relajante natural, esperando ideas, escribiendo chatarra. Suplicando sueños, obteniendo nada. Llorando como niña sin caramelo, riendo como princesa liberada, agonizando como último aliento, disfrutando como perro con hueso. ¿Desde cuándo los días son iguales? Desganada por vivir, aburrida de la vida, desesperanzada, desilusionada.

Y pasan las horas, cansada de mirar el reloj, una y otra vez. Y se unen los kilos, aburrida y ansiosa. Y ya no sé si sumar o restar los días, mi creatividad se fue con otro, acompañada. Sola como aquella vieja loca. Acompañada sin compañía. 

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