Bienvenidos y muchas gracias

He aquí mis más recónditos pensamientos, esos que no suelen salir a la luz, esos que te corroen y que solo sacian expulsándolos, compartiéndolos aunque nadie los lea, aunque a nadie les interese. Porque todos necesitamos desahogarnos y, de paso, saber quienes se molestan en comprenderte, en escucharte y en consolarte en la medida de lo posible. Solo espero que quienes por casualidad caigan en las garras de este trocito de mi vida, pequeño pero intenso como el que más, sientan similitud con lo que me vuelve loca día tras día, para así no ser la única loca de este planeta.

martes, 31 de enero de 2012

NERVIOS, NERVIOS, NERVIOS!!!

Ojalá todo fuera tan simple como respirar. Fácil, mecánico, continuo… Aunque últimamente hasta eso me cuesta.

Unos decís que sí, otros que no… Y yo no sé ni si quiera lo que digo, ni tampoco lo que escucho. Y por no saber, no sé ni lo que hago, ni lo que escribo, ni lo que pienso…

Aunque creo saber que no necesitaba más cosas en la cabeza. Y puesto que ni lo necesitaba ni me beneficiaban, se suman más cosas a mi limitada y olvidadiza cabecita. Porque así es como me viene todo, a la vez...

Ya tenía bastante con no dormir bien, no tener apetito, estar en un estado nervioso todo el día, no parar quieta, no dejar de pensar y preocuparme, no borrar la cara larga de mi rostro, no disfrutar de lo poco que me queda aquí y estar impaciente cada segundo.

Yo tenía bastante, y por lo mismo se ha presentado la impaciencia extrema, el comecocos y la duda llamando a la puerta de nuevo. O mejor dicho, aporreando la puerta sin cesar.

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