Bienvenidos y muchas gracias

He aquí mis más recónditos pensamientos, esos que no suelen salir a la luz, esos que te corroen y que solo sacian expulsándolos, compartiéndolos aunque nadie los lea, aunque a nadie les interese. Porque todos necesitamos desahogarnos y, de paso, saber quienes se molestan en comprenderte, en escucharte y en consolarte en la medida de lo posible. Solo espero que quienes por casualidad caigan en las garras de este trocito de mi vida, pequeño pero intenso como el que más, sientan similitud con lo que me vuelve loca día tras día, para así no ser la única loca de este planeta.

miércoles, 24 de julio de 2013

Llorar de amor...

Me has hecho sentir muchas cosas, me has hecho llorar demasiado... Me has hecho incluso llorar de amor... Nunca antes había llorado de amor. Y aquel increíble día en silencio junto a ti me pregunte "¿Porqué lloro?". Acostumbrada a lágrimas de tristeza, alegría, rabia, miedo, dolor... Pero por segundos no supe porque lloraba. Entonces comprendí que lloraba de amor. Y pensé, "¿Estoy llorando de amor? Dios mío, esto es llorar de amor..." Una sensación de paz me envolvió por completo. Entonces intenté analizar todos los sentimientos que me llevaban a llorar de amor en ese preciso instante.

Estaba abrazada a ti pidiendo, a no sé quién, que no te fueses de mi lado. Sintiendo tu energía, tu calor y la presión de tus brazos protegiendo todo mi ser. Notando como los latidos de tu corazón relajaban todo mi cuerpo. Pensando en que no cabía posibilidad de que desaparecieras de mi vida y a la vez asustada por ello. Segura de que sentías lo mismo que yo. Incapaz de separar o mover mi cuerpo ni un simple milímetro. Falta de voz y sin necesidad de ella. Memorizando tu olor con ojos cerrados. Consciente e ignorando todos aquellos prejuicios que pudieran existir. Deseando que los segundos se pararan por siempre. Reconfortada en el calor de tu cuerpo, echada en tu pecho, rodeada por tus brazos. Exenta de todos aquellos inconvenientes de los que la vida te dota. Pensando solo en ese preciso instante y tan llena, muy llena en alma, mente y cuerpo. En sintonía contigo y con el mundo. Feliz, alegre, satisfecha, enamorada, sonriente... Y muchas más que se me escaparon. Entonces las lágrimas aparecieron en mis ojos, lágrimas de amor, lágrimas de amor hacia ti.

Estoy segura que nuestras almas estaban entrelazadas, en armonía, en paz. Segura de que eras la persona adecuada, en el momento y el lugar adecuado, sin importar todo lo demás. Entonces entendí a todos aquellos que luchan por amor en una guerra, a todos aquellos que se siguen amando a pesar de enormes controversias. Y entendí que todos lloramos de amor alguna vez en la vida.

¿Y sabes que ocurrió? Cuando nos miramos después de un largo rato, tu también estabas llorando...

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